Para poder mantener el poder adquisitivo de las pensiones durante las próximas décadas sería necesario invertir 40.000 millones de euros. Sin duda es mucho dinero, pero es poco comparado con los 48.000 millones de euros anuales derrochados con la corrupción o los 70.000 millones de euros de fraude fiscal.

Leer artículo completo en Los Replicantes