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Estos días en Madrid se está celebrando el World Pride 2017. En la actualidad, existen 22 Estados que reconocen y permiten celebrar matrimonios entre personas del mismo sexo y 26 países en los que se permite la adopción conjunta para parejas de personas del mismo sexo. En cambio, en 72 países es delito ser homosexual y en 8 países está condenado con pena de muerte.

Queda mucho que avanzar todavía. Estamos viendo con indignación la existencia de campos de concentración en Chechenia para personas “de orientación sexual sospechosa”. También estamos siendo testigos de cómo el terrorismo extremista en Orlando, en París… está atacando a todo este colectivo de personas que solo queremos amar y vivir en libertad y en igualdad.

Pero no hace falta irse tan lejos, en la Comunidad de Madrid se denuncia una agresión LGTBIfóbica cada día. En el año 2016 se registraron más 200. Este año hemos sido testigos de cómo por diversas zonas de España se ha paseado el autobús transfóbico de Hazte Oír, o lo han intentado mejor dicho. Una asociación, por cierto, declarada de utilidad pública por el Partido Popular, mientras este no ha hecho nada contra la transfobia, ni para solucionar los problemas del colectivo transexual.

Se hace necesario aprobar de inmediato la Ley Nacional y un Plan Nacional contra la LGTBIfobia. Del mismo modo es imprescindible implantar una Ley Nacional de Transexualidad, que incluya aspectos que afectan a los menores transexuales. Y que se reconozcan los derechos de las personas intersexuales.

Este sábado no es sólo una tarde festiva, también sirve para reivindicar y para hablar por todos aquellos que todavía hoy no lo pueden hacer. Gritaremos bien alto, para que nos oigan en todas las partes del mundo. Por una diversidad en igualdad y por un mundo en el que se pueda amar en libertad. ¡Queremos amar!