Seleccionar página

Esta semana tenía previsto escribir sobre mi amada Semana Santa, especialmente para felicitar a la Hermandad del Santísimo Cristo del Amor y Nuestra Señora de la Esperanza del Calvario, ya que este año, por primera vez, el Cristo del Amor ha llevado costaleros por dentro. Felicidades a la cuadrilla, al Hermano Mayor y como no, a su joven capataz, David, un cofrade roteño que trabaja todo el año por y para la Semana Santa de su pueblo.

Como decía, esta semana tenía el artículo pensado y escrito, pero el levantarme el martes con la noticia de los terribles atentados de Bruselas me ha hecho cambiar de opinión. Una vez mas Europa ha sido objetivo del terrorismo Yihadista, una vez mas el fundamentalismo ha derramado sangre inocente.

Los radicales islámicos, sin ninguna justificación, ya que esto es injustificable, han atentado en lo que podríamos llamar el corazón de Europa, Bruselas. Tras los terribles atentados de Madrid, los de Londres y los de París recientemente, ahora le ha tocado a un país vecino, Bélgica. Nos puede parecer lejano, pero en ese país hay un gran numero de inmigrantes españoles, especialmente jóvenes, ya que Bruselas, por ser la sede del Parlamento Europeo, es un gran sitio de interés para estudiantes.

Y ahora la gran pregunta ¿Dormimos con el enemigo dentro? La respuesta es fácil, no, rotundamente no. El radicalismo no es una peculiaridad de una o varias religiones, ni de una o varias ideologías políticas, el radicalismo y el fundamentalismo va en el carácter humano. Esta claro que algunos usan cualquier excusa para intentar justificar la violencia, pero la sociedad debemos entender que la violencia siempre es injustificable.

El ataque de este martes en Bruselas, así como todos los ataques terroristas, todos, son el fruto de la intolerancia y el radicalismo, y la mejor forma de combatir la intolerancia es con tolerancia, el fuego nunca se combate con fuego. Europa, con sus errores, es un conjunto de países democráticos, y uno de los pilares de la democracia es la tolerancia.

Pero a veces confundimos tolerancia con aprobación, es decir, debemos ser tolerantes con todo aquello que nos resulta diferente, nuevo o que simplemente no nos gusta, pero ser tolerantes no quiere decir que aplauda lo que no me gusta. ¿Qué es la intolerancia? Pues pongo un ejemplo reciente, la Concejal del Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre, participó en un acto censor contra Rosa Diez en la Universidad Complutense y recientemente ha sido condenada judicialmente por asaltar una iglesia, desnudarse dentro y gritar proclamas e insultos hacia todos los que estaban allí. A esta señorita no le pido que rece, le exijo respeto. No pienses como yo, pero déjame pensar.

Debemos unirnos todos los demócratas y luchar contra el terrorismo, pero practicando lo que decimos, la tolerancia y el respeto. No todos los islámicos son fundamentalistas, por eso no debemos generalizar, pero como católico que soy, exijo respeto a mi creencia y a todas, ya que soy católico y demócrata, y ya empiezo a estar cansado de ataques religiosos.

Hugo Cañellas